La política de devolución se lee antes de comprar, no después
La mayoría de las marcas trata la política de devolución como un documento legal: está publicada, escrita en tono de contrato, y ubicada donde nadie la encuentra hasta que tiene un problema. Pero mucha gente la busca antes de comprar, no después.
Para quien está decidiendo, esa política responde una pregunta simple: qué pasa si me equivoco. Si la respuesta es clara, el riesgo baja. Si está escrita en lenguaje defensivo, la sensación que deja es que conviene no arriesgarse.
No decimos que haya que ser más permisivo. Decimos que las condiciones que ya tenés, escritas en lenguaje normal y puestas donde se decide, hacen un trabajo que hoy no están haciendo.
"Lo que la persona quiere saber es qué pasa si se equivoca. Contestarlo temprano es parte de la oferta."
Un indicio de que está mal ubicada: si el equipo tiene que explicarla por mensaje varias veces por semana, no está resuelta donde debería.
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