Vender por mensaje también es un proceso, aunque no esté escrito en ningún lado
En muchas marcas la venta termina de cerrarse por mensaje, y esa parte del recorrido es la única que nadie diseñó. Hay una web pensada, un anuncio pensado, y después una conversación que depende de quién esté disponible y de qué tan bien le salga ese día.
No hace falta un guion. Alcanza con que estén resueltas de antemano las tres o cuatro respuestas que siempre se repiten, y con que exista un criterio sobre qué preguntar primero cuando alguien escribe.
La diferencia entre una conversación ordenada y una que no lo está rara vez es el tono. Es cuánto tarda la persona en tener lo que necesita para decidir.
"La última parte de la venta suele ser la única que nadie diseñó."
Un chequeo simple: pedile a alguien del equipo que te muestre las últimas cinco conversaciones. Si las cinco arrancan distinto, no hay proceso, hay improvisación repetida.
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