Una lista corta de revisión evita la mayoría de los errores que se ven después.
Los problemas que aparecen el día después de publicar rara vez son sofisticados. Un link que apunta a otro lado, un formulario que no avisa que se envió, un texto que quedó de una versión anterior, una página que en el teléfono se ve distinta de como se diseñó.
Ninguno de esos se detecta pensando. Se detectan revisando, y con una lista, porque de memoria siempre se saltea el mismo punto. La lista además hace que la revisión no dependa de quién esté disponible ese día.
No es una garantía de que nada falle. Es una forma de que lo que falle sea algo nuevo y no algo que ya sabíamos que había que mirar.
"Casi ningún error de lanzamiento es original. Por eso una lista alcanza."
La regla que mejor nos funcionó: la revisión la hace alguien que no escribió la página. El que la escribió ya la leyó demasiadas veces para verla.
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